REFLEXION


Dios nos habla a todos, pero la manera en que reaccionamos depende de la condición de nuestro corazón. Al escuchar la voz del Señor, algunos creyentes se sienten motivados a mejorar su relación con Dios y a obedecerlo, mientras que otros lo rechazan debido a que sus corazones se han endurecido.

Un cambio de receptividad puede ser difícil de reconocer, pues ocurre poco a poco y a menudo se justifica o excusa. ¿Cómo reacciona usted cuando el Espíritu Santo le habla? Considere las siguientes características de un endurecimiento en desarrollo:

  • Insensibilidad a lo que Dios dice
  • Resistencia la a autoridad de Dios
  • Desobediencia a lo que el Señor le pide que haga
  • Justificación de la conducta pecaminosa
  • Rechazo de la reprensión por parte de otros
  • Obsesión por las cosas mundanas
  • Poco interés en asuntos espirituales
  • Poco interés por la lectura de la Biblia y la oración
  • Negligencia para reunirse con otros creyentes para adorar

 Recuerde que Él se especializa en hacer nuevas todas las cosas y se deleita cuando lo buscamos.

Comentarios

  1. Hola
    Por la dureza del corazón no hay arrepentimiento y todo esto acarrea para si mimo destrucción. Efesios 4:18, dice, Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.

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